Ácido Salicílico (BHA):
El ácido salicílico es un activo liposoluble, lo que significa que tiene la capacidad de penetrar dentro del poro y disolver el sebo acumulado. Actúa directamente sobre la obstrucción que causa puntos negros y brotes, ayudando a limpiar desde el interior mientras reduce la inflamación. A nivel de la piel, favorece una exfoliación interna controlada, evitando la acumulación de impurezas y regulando la producción de grasa, lo que se traduce en poros más limpios, menos imperfecciones y una textura más uniforme.
Capryloyl Salicylic Acid (LHA):
El LHA es un derivado del ácido salicílico, pero con una acción más suave y precisa. Su estructura le permite actuar de forma más superficial y controlada, promoviendo una renovación celular progresiva sin irritar la piel. Es ideal para pieles sensibles, ya que exfolia mientras respeta la barrera cutánea. Además, tiene propiedades antibacterianas y ayuda a refinar la textura de la piel, mejorar el tono y mantener los poros despejados sin generar sensibilidad.
Gluconolactona (PHA):
La gluconolactona pertenece a los PHA, exfoliantes de nueva generación que trabajan en la superficie de la piel. A diferencia de otros ácidos, tiene moléculas más grandes, lo que permite una exfoliación más lenta, uniforme y menos irritante. Su función es debilitar las uniones entre células muertas para facilitar su eliminación natural, mejorando la luminosidad y textura. Además, tiene propiedades humectantes y antioxidantes, lo que significa que hidrata mientras exfolia, protegiendo la piel del estrés ambiental.
Ácido Succínico:
Este activo es clave en pieles con tendencia acneica, ya que ayuda a regular el entorno de la piel, controlando el exceso de sebo y reduciendo la proliferación de bacterias que causan imperfecciones. Su acción no solo es correctiva, sino preventiva: mejora la calidad de la piel a largo plazo. Además, aporta un efecto revitalizante, ayudando a que la piel se vea más uniforme, equilibrada y con menos enrojecimiento.
Complejo de Árbol de Té (agua, aceite y polvo):
El árbol de té es reconocido por su potente acción antibacteriana, antiinflamatoria y seborreguladora. Actúa directamente sobre pieles con brotes, ayudando a calmar la irritación, reducir el enrojecimiento y controlar la producción de grasa. A nivel de la piel, contribuye a mantener un entorno más limpio y estable, lo que disminuye la aparición de nuevas imperfecciones y mejora visiblemente la calidad de la piel con el uso constante.
Centella Asiática:
La centella asiática es un ingrediente reparador por excelencia. Estimula la regeneración de la piel, favoreciendo la producción de colágeno y ayudando a reparar daños en la barrera cutánea. Tiene un fuerte efecto calmante, ideal para pieles sensibilizadas o con acné, ya que reduce la inflamación y acelera la recuperación de la piel, dejando un aspecto más saludable y uniforme.
Ácido Hialurónico:
Este activo es fundamental para mantener la hidratación. Tiene la capacidad de retener grandes cantidades de agua en la piel, lo que mejora la elasticidad, suavidad y apariencia general. En este producto, su función es compensar la exfoliación, asegurando que la piel no pierda hidratación y se mantenga confortable, evitando la sensación de tirantez.
Pantenol (Provitamina B5):
El pantenol actúa como un reparador y calmante. Ayuda a fortalecer la barrera cutánea, reducir la irritación y mejorar la retención de humedad. Es clave para mantener la piel equilibrada después de la exfoliación, ya que disminuye la sensibilidad y favorece una recuperación más rápida, dejando la piel más resistente y saludable.
Alantoína:
La alantoína es un activo suavizante y regenerador que ayuda a calmar la piel y promover la renovación celular sin irritación. Su acción reduce la aspereza, mejora la textura y protege la piel frente a agresiones externas. Es especialmente importante en fórmulas exfoliantes, ya que asegura que la piel se mantenga confortable y sin molestias.
Celulosa Natural:
La celulosa actúa como exfoliante físico suave, formando pequeñas partículas que ayudan a arrastrar células muertas e impurezas sin dañar la piel. A diferencia de los exfoliantes abrasivos, su acción es delicada y controlada, lo que permite una limpieza efectiva sin generar microlesiones, dejando la piel más lisa y pulida al instante.